jueves, 3 de octubre de 2013

El hombre que me hace dudar. (2ª parte, fin)

Sentí de repente como todas las lágrimas almacenadas en mis ojos salían disparadas, doloridas, mostrando mis sentimientos más profundos, y caían despacio sobre las hojas de papel de mi libreta, borrando espacios de tinta, mojando el dolor con el dolor…
Una presencia se posó junto a mi lado, en otra de las sillas de mi mesa, y me secó las lágrimas.
Era ese hombre, ese hombre que me había dejado embelesada durante esa mañana. Ese hombre que me hacía dudar.

-Tssssh… No llores más, mamá…
Mira, he dibujado esto para ti. –Dijo sonriendo tan dulcemente…

Espera, ‘¿mamá?’ ¿Qué estaba ocurriendo…? Mi mente se colapsó por un instante, pero mirar esa sonrisa, sentir esa alma, me devolvió a la realidad.
Cogí la libreta que me cedía, y miré el dibujo.
Fue entonces cuando las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos… Ese cuerpo desnudo… Ese cabello largo cubriendo toda su espalda, de ese color castaño, y esa forma tan particular… Esos ojos que solo pedían cariño y comprensión… Esa piel que había sentido siempre bajo la yema de mis dedos, tan suave como un pétalo de rosa… Esas manos delicadas… Todo ese físico y alma únicos…

-Melánia… -Susurré sin poder dejar de mirar ese dibujo, y sin comprender nada de lo que estaba ocurriendo…
-Mamá, soy yo… -Dijo la voz grave de mi lado izquierdo.
-¿Tú…? ¿Quién eres…? ¿Por qué tienes un dibujo de la foto que solo ella tenía? Esa foto que le hice el día en que creamos con el más puro amor a nuestro pequeño ángel… ¿Por qué…?
-Mamá, estás hablando de mí… Soy Derek. –Respondió con delicadeza. Acariciando mi rostro, secando de nuevo mis lágrimas…- Mamá, estamos bien… Ella está bien, estamos contigo cada día…
Mamá…

No alcanzaba a comprender lo que estaba pasando, creí en ese momento que estaba soñando, soñando algo extraño. O simplemente que me estaba volviendo loca. Pero no podía apartar la mirada de esos ojos verdes que me hablaban con sinceridad y amor…

-Valeria… Melánia me ha dicho que te haga saber este mensaje:
“No puedes seguir así, mi amor… Estoy bien, estoy con nuestro pequeño ángel, y él no quiere verte así. Tienes que seguir adelante… Mantén nuestro recuerdo, no te pido que nos olvides, eso no… Mantenlo, pero sigue con tu vida. No puedes seguir muriendo lentamente, y no puedes pasarte las horas pensando en una venganza. Sé que fue doloroso sufrir en carne y hueso nuestro asesinato, lo sé… Pero, no nos vengues, mi hermoso amor… No nos vengues, solo mantén nuestro recuerdo eternamente…
Te amé desde el primer día, bien lo sabes… Y sabes que nuestro amor es eterno. Nunca dejarás de amarme, de la misma forma en que yo tampoco dejaré de amarte a ti, porque nunca dejaremos de pensar la una en la otra, y eso es un lazo que jamás se romperá.
No nos olvides nunca, pero deja de sufrir así, te lo suplico… Te amo, Valeria.”

-Melánia… Por Dios, vuelve, mi amor… Vuelve… -Me eché a llorar desesperadamente, mi respiración se tornó acelerada de golpe, y antes de que llegara a fallecer, ese hombre que estaba a mi lado me aferró a él, y me acunó en su pecho…

-Mamá, me tengo que ir… Recuerda este momento siempre, recuerda lo que Melánia te ha dicho en este mensaje, y recuérdame a mí… Recuerda a este hombre que te arropa, soy yo, Mamá… Soy Derek… Solo que en unos cuantos años adelante. No te olvidaremos nunca…

Sentí las dos almas que más había amado en toda mi vida, abrazándome por unos instantes… Y fue entonces, fue entonces cuando comprendí, que ese hombre de melena rubia, y ojos verdes, representaba a nuestro hijo de mayor, si ahora siguiera vivo.
Y los sentí, los sentí por última vez a mi lado, sentí sus almas; el alma de mi amada Melánia, y el alma de mi pequeño ángel llamado Derek. Y esa noche… Esa noche pude dormir tranquila, sintiendo el calor de esas dos almas puras. Sin sentir dolor, ni agonía, ni rabia, ni sed de venganza, ni ninguno de esos sentimientos que me hacían despertar sudando… Esa noche solo sentí amor y pureza.

5 comentarios:

  1. Una bella historia. Me ha mantenido atenta. Realmente he llegado a no comprender el primer relato. Me ha maravillado la segunda parte. Y el final fantástico.
    Enhorabuena.
    Eres una buena escritora. Con todas sus letras.
    Te felicito!
    Estoy orgullosa!.

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    1. Muchas gracias, mama! Te lo agradezco mucho. Ya sabes lo importante que es escribir para mí, y más que lo lean y les guste. Así que me alegro de que te haya gustado. Te quiero!

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  2. ¡Hola! Te he nominado a un premio Liebster, un galardón que se entrega entre blogs, pásate por aquí para participar http://camilina.wordpress.com/tag/liebster-award/ Espero que te animes, es una forma estupenda de conocer nuevos blogs. ¡Un saludo!

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  3. Soy nuevo leyendo tu blog. Me ha gustado mucho "El hombre que me hace dudar", enohorabuena...

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  4. Muchísimas gracias por leer mi blog, me alegra mucho que te haya gustado. Pues y ya sabes, si quieres recomendárselo a alguien, y darme el placer de ser conocida, te lo agradecería

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